lunes, 28 de junio de 2010

Matrimonio

Hoy se realiza una marcha a favor del matrimonio igualitario. Escucho voces a favor y voces en contra. Antes de empezar quiero decir que mi posición es a favor y desde allí hablo. Me parece que las posiciones en contra pueden tener algún tipo de asidero en pequeñas culturas dentro de la cultura, y puedo entender, desde su punto de vista, el por qué de su negación. Lo que no puedo entender es que piensen que está bien que el Estado, que se supone debe velar por el bienestar de todos, piense igual que un grupo pequeño y poderoso. La iglesia católica se niega, los evangelistas se niegan, el Opus Dei se niega, claro que no todos los pertenecientes a estos grupos se niegan, quizás sólo una pequeña parte muy poderosa que tiene una voz mucho más grande incluso que la gran mayoría de los habitantes, porque si no, no se entiende por qué se negarían a dar derechos a todos los ciudadanos por igual, no se entiende que sigan pensando que la homosexualidad es una enfermedad, como que al adoptar niños los están transformando automáticamente en homosexuales (entonces llegaríamos a tener una epidemia!!!). Estamos jugando el juego de ver quién tiene más poder y en esta ley se juega una parte de ese poder, mientras, en el medio, somos exigidos a tomar posición.

2 comentarios:

Constanza dijo...

Sabés? Estoy completamente de acuerdo con vos y con tu postura. Y el leer esto me dio ganas de compartir una historia que me contaron hace poco.
Yo reparo computadoras, o lo hacía hasta hace poco, porque estoy en la semana 31 de mi segundo embarazo, y ya no puedo hacer demasiado... Pero en fin, la cuestión es que hace unas pocas semanas fui a la casa de una clienta, para solucionar un temita de computación bastante largo, de esos en los que la técnica se debe quedar muchas horas y hasta volver el día siguiente, lo que me dio tiempo, obviamente, para charlar bastante con mi clienta mientras trabajaba. Esta mujer, Marta, es asistente social. Yo, por mi parte, le comentaba que venía de pasar una infancia algo traumática y nos pusimos a hablar de diversos conflictos que se pueden dar en las familias. No quiero ahondar en mi caso, pero por suerte no tenía nada que ver con el tipo de problemática al que ella se refirió y que me tocó mucho al escucharla.
Se había recibido la denuncia, por parte de una menor, de unos 13 años, de que el padre abusaba sistemáticamente de ella. Esta situación era nueva para la chica, ya que antes solía abusar de su hermana mayor (de 15) pero, como ésta había quedado embarazada, el padre ya no la tocaba, al menos mientras terminara de gestar a su hijo-nieto, por lo que había empezado a saciar sus instintos con la menor de las dos. Situación perversa, si las hay!
Mi clienta me contaba que había una pareja de homosexuales que estaban más que interesados en hacerse cargo de ambas, y del futuro hijo de la mayor. Una pareja de hombres de 40 y pico, que ya habían hecho todo lo que habían querido, que tenían un excelente pasar, tanto a nivel económico como afectivo y les podían dar educación, cariño y contención, ya que uno de ellos conoce a la menor de las dos y se indigna al saber por lo que pasan.
Hace falta decir que fue lo que se decidió? Indignada, mi clienta, me dijo "no hay caso, siendo homosexuales es imposible que les den la tenencia". Ahora las chicas están esperando en casa de su padre a ser derivadas a algún hogar...
Y esta historia me remite a la pregunta de Mirtha Legrand: "Digo, si una pareja de hombres homosexuales quieren adoptar a un niño, varón... no sería probable que, al tener esas tendencias los padres, se pueda dar un caso de violación?" Pregunta más que fuera de lugar, como se puede ver fácilmente. Yo pienso que, al tener tendencias heterosexuales, un padre puede abusar de una hija, si seguimos el mismo razonamiento; o una madre de su hijo... Gente enferma hay, lamentablemente, pero tanto homosexual como heterosexual.
Un saludo grande; me gusta mucho el blog.

María Thompson dijo...

Constanza: Antes que nada quería felicitarte por tu embarazo, y agradecerte por los elogios. Sos la primera persona que no conozco que hace un comentario en el blog y es muy importante para mi verlo crecer. Por otro lado me pareció muy interesante la historia que contás y refleja muchos casos que hacen que mañana la ley que se vota, no solo sea importante para que se puedan casar personas del mismo sexo, sino también para que niños y adolescentes puedan tener el amor que se merecen. Ojala sigamos en contacto! Gracias