miércoles, 23 de junio de 2010

No tener hijos

El otro día leí un artículo sobre la tendencia de las parejas a no tener hijos, y cómo se ha polarizado esta manera de vida. Cuando alguien está en contra de algo y es algo que sé perfectamente (me gusta mucho a estar en contra de muchas cosas), tiende a buscar radicalizarse para no ser molestado. O sea, en este caso, no quiero tener hijos, y no sólo eso, realizo campaña a favor de las personas que no quieren tener hijos, tengo lugares de encuentro donde no se permiten los niños, sitios web para conocer personas que piensan igual, etc, etc, etc. Yo no quería tener hijos, y adopté una posición radical al respecto, el problema de esta manera de ver las cosas es que después cuesta volver, como me costó a mi darme cuenta que sí quería una familia, lo que no quería era una familia como la que tuvieron mis padres, pero eso es otra historia. Como siempre las situaciones por lo menos tienen dos lados, y la realidad es que hoy en día si llegás a los treinta y pico sin hijos y sin novio/a, o con pareja, pero sin hijos, la sociedad te lo hace saber, te muestra que estás en falta y que deberías hacer algo para corregirlo. Ambos extremos perjudican a ambas partes. Pero es el problema de la naturalización de ciertas cosas tan arraigadas en cada pueblo, cada ciudad, cada país, a uno le llama la atención y juzga las cosas que suceden en la esquina, en el piso de arriba, en el pueblo vecino, todo el tiempo, y no es fácil dejar de hacerlo, pero sí es importante darse cuenta. Por otro lado están aquellas personas que siempre pensaron que su destino era ser "Susanita" y de pronto se dan cuenta que no eso lo que quieren, que no quieren casarse ni tener hijos, y nuevamente es difícil retroceder y asumir que uno quiere otra cosa para su vida. Después de tener dos hijos a los cuales amo con pasión, puedo decir que ser madre implica muchísimas cosas buenas y malas, pero sobre todo uno resigna, da espacio, deja constantemente cosas para que los niños crezcan, hay personas que dejan más y otras menos, pero todas resignan, lo cual tiene un significado muy especial. Creo que hay que dejar que esta elección sea algo personal de cada uno y de cada pareja, dar espacio para que cada uno decida, al fin y al cabo tener hijos porque hay que tenerlos no es una buena razón.

2 comentarios:

Malena dijo...

La verdad es que la idea de no tener hijo jama paso por mi mente, debo decir que desde que encontré a hombre que hoy es mi marido no dejé de pensar en mis ganas de ser mamá, es algo que disfruto tanto!!!
Entiendo a mucha gente que no quiere tenerlos, en realidad los respeto pero no los entiendo jajajaja
Besotes
Male

María Thompson dijo...

Gracias Male por tu comentario, yo ahora tampoco pienso así, pero en algún momento lo pensé. Es raro porque ahora no puedo imaginarme la vida sin ellos, bueno un poco puedo imaginarla (jeje) pero realmente hicieron que mi vida ganara, aunque uno cede, crecí mucho gracias a ellos.
Besos
María